
Hace pocos días que he vuelto de mi casa al trabajo, a Santiago, estuve con licencia y obvio, viajé.
Hartos días en mi casa estuve, compartí con mi familia, me empapé de ese olor sureño que hace tiempo no sentía, un profundo olor a calor de leña, a humo de chimeneas en la calle, fuerte, con gente realmente abrigada, con mucho frío.
A pesar de estar feliz allá de regalonear harto, no podía seguir en esa, necesitaba volver a trabajar, ahora que he sentido la libertad, me cuesta dar mucha explicación, y ahora que estoy acá extraño la compañía...
¿Se puede mezclar lo mejor de mis dos mundos?
He hablado ya de como es mi vida acá, casi puro trabajo, mucha carga laboral, turnos de 24 horas, falta personal, la pega es pesada, no termino de ser totalmente diestra, aún se me olvidan cosas, me dicen que no puedo ser igual a quienes llevan años en este trabajo, que yo llevo poco tiempo, etc, etc, etc.
Pero me exijo tanto que aunque sé que ellos tienen razón, y mi mente lo encuentra lógico, mi cuerpo absorbe todo ese estrés y lo transforma en dolores musculares horribles, mi espalda y mis piernas me matan, la guatita me duele también.
Todos me dicen: Relájate, tienes que tomártelo con más calma, no puedes estar así, debes dejar el trabajo en el Hospital y llegar a tu casa a descansar... Como si fuera tan fácil hacerlo, yo no me aprieto un botón para que me duela mi guata o la espalda, no, es algo que no puedo controlar, y nadie entiende.
Hay otros... los más osados, que me dicen que a mi es otra cosa que me falta... ja ja ja , quizás ellos tengan más razón, me refiero a la diversión (oh si), a salir, a conocer gente, a estar en otro lugar que no sea el departamento ni el Hospital, pero no es fácil hacer amigos de la nada, sobre todo no es fácil porque yo no soy alguien que se deje conocer tan rápido, me asusta hacer cosas nuevas y conocer gente, ya tuve una experiencia acá, una colega que finalmente terminó siendo una tremenda bitch, levantada de raja, que mira en menos a la gente y para peor discriminadora con quienes no son de su "altura" (Enfermera, bien ganada tenemos la fama de perras).
Asi es que no, no se me hace fácil compartir con personas nuevas, ni dejarme conocer, menos en el ámbito del sexo opuesto. He sufrido tanto que ya no sé si pueda otra vez.
Y es que no sé si sea capaz de creerle a algún hombre otra vez...
¿Porqué se repite tanto el esquema? Te engrupen te dicen cosas y despúes ... todo mentira, de todo se desdicen con sus actos...
Es que a veces siento que ni siquiera son seres humanos, es que un ser humano, como yo creo que son, no hacen las cosas que ellos hacen, no dejan las cosas así no más, como si el tiempo, las promesas, las palabras el amor, y todo lo compartido fuera solo un simple recuerdo, como si eso hubiese significado nada, como si hubiese sido toda una mentira.
Y después ni siquiera muestran un poco de remordimiento.
Los seres humanos no somos así.