martes 19 de mayo de 2009

Mucho, mucho tiempo.

  • No me he dado el tiempo ni el espacio de actualizar esto, pero han pasado tantas cosas!
  • Es increíble como han cambiado las cosas desde el año pasado!
  • Pero así ha sido, aunque hay cosas que continuan igual, como el hecho de que aún esté mas sola que muy sola...
  • ¿Será que ya no hay nadie para mí?, meh puede ser, pero sí que me hace falta eh, aunque no sé cuando tendría tiempo para alguien más en mi vida, estoy hecha una trabajólica, el tiempo que más disfruto es cuando estoy durmiendo, pero sería muyyy interesante hacerlo acompañada.
  • En el trabajo las cosas sin duda han mejorado, ya no me pongo tan histérica como antes, creo que ya estoy dejando ver algo de mi verdadera personalidad, ahora lo paso bien , aunque el sólo hecho de tratar a algunos de mis pacientes, me causa un tremendo dilema ético... que ya lo podré explicar mas adelante.
  • Bueno, por ahora es suficiente, es bueno estar de vuelta.
Nos leemos pronto.

martes 12 de agosto de 2008

Mundo de Adultos... Mundo de Mierda




Recuerdo cuando era chica y me ponía zapatos de taco o cosas de grande y mi mamá me decía: ¨no trates de ser grande, vive tu niñez¨... Cuando estábamos en la U y nos decían que esa sería la mejor época de nuestras vidas.




Siempre pensé que quienes me decían cosas de ese tipo tenían toda la razón, pero hoy en día luego de 7 meses de estar en esta ciudad tan increíble, con gente taaaan de mierda, que lo arruina todo, ahora más que nunca les encuentro toda la razón.


Trabajando en una UCI, siempre me dijeron que que si bien las ucistas eran ¨bacanes¨, así como los reanimadores de SAMU, nunca me dijeron que trabajar ahí podría hacerte sentir tan miserable.


Yo no sé si todos los santiaguinos con iguales, no puede ser así pues acá hay mucha gente que viene de otros lados a trabajar, como yo.


Pero que onda con la gente de aquí?

Es un requisito ser una mierda de persona, para vivir acá?

Es un requisito para ser exitoso, ser como la cr*sta, tener los valores en c*lo, NECESITAR pasar por sobre la gente para sobresalir, irte con todo en contra de alguien más nuevo, crear conflictos de la nada, ser cahuineros, ser DESLEALES?


Qué acaso nadie les enseño lo que es ser leal, lo que es querer a alguien, ser una buena persona?


Que no están haciendo las cosas simplemente porque hay que hacerlas, que hay más aparte de saber que hace la metilcualquierweá, en el último receptor metahidrowerever del dedo meñique, que hay otras cosas que también son importantes?, que ser un buen colega, ser una buena persona, ser educado, humilde también son aspectos importantes?


Estoy enojada.


Me siento sola, defraudada, chata y harta de esta gente.


A mí si me enseñaron a ser leal y a ser humilde, no quiero que este sistema me la gane.


Pero por Dios que estoy harta.

jueves 12 de junio de 2008


Hace pocos días que he vuelto de mi casa al trabajo, a Santiago, estuve con licencia y obvio, viajé.


Hartos días en mi casa estuve, compartí con mi familia, me empapé de ese olor sureño que hace tiempo no sentía, un profundo olor a calor de leña, a humo de chimeneas en la calle, fuerte, con gente realmente abrigada, con mucho frío.


A pesar de estar feliz allá de regalonear harto, no podía seguir en esa, necesitaba volver a trabajar, ahora que he sentido la libertad, me cuesta dar mucha explicación, y ahora que estoy acá extraño la compañía...


¿Se puede mezclar lo mejor de mis dos mundos?


He hablado ya de como es mi vida acá, casi puro trabajo, mucha carga laboral, turnos de 24 horas, falta personal, la pega es pesada, no termino de ser totalmente diestra, aún se me olvidan cosas, me dicen que no puedo ser igual a quienes llevan años en este trabajo, que yo llevo poco tiempo, etc, etc, etc.


Pero me exijo tanto que aunque sé que ellos tienen razón, y mi mente lo encuentra lógico, mi cuerpo absorbe todo ese estrés y lo transforma en dolores musculares horribles, mi espalda y mis piernas me matan, la guatita me duele también.


Todos me dicen: Relájate, tienes que tomártelo con más calma, no puedes estar así, debes dejar el trabajo en el Hospital y llegar a tu casa a descansar... Como si fuera tan fácil hacerlo, yo no me aprieto un botón para que me duela mi guata o la espalda, no, es algo que no puedo controlar, y nadie entiende.


Hay otros... los más osados, que me dicen que a mi es otra cosa que me falta... ja ja ja , quizás ellos tengan más razón, me refiero a la diversión (oh si), a salir, a conocer gente, a estar en otro lugar que no sea el departamento ni el Hospital, pero no es fácil hacer amigos de la nada, sobre todo no es fácil porque yo no soy alguien que se deje conocer tan rápido, me asusta hacer cosas nuevas y conocer gente, ya tuve una experiencia acá, una colega que finalmente terminó siendo una tremenda bitch, levantada de raja, que mira en menos a la gente y para peor discriminadora con quienes no son de su "altura" (Enfermera, bien ganada tenemos la fama de perras).


Asi es que no, no se me hace fácil compartir con personas nuevas, ni dejarme conocer, menos en el ámbito del sexo opuesto. He sufrido tanto que ya no sé si pueda otra vez.


Y es que no sé si sea capaz de creerle a algún hombre otra vez...

¿Porqué se repite tanto el esquema? Te engrupen te dicen cosas y despúes ... todo mentira, de todo se desdicen con sus actos...


Es que a veces siento que ni siquiera son seres humanos, es que un ser humano, como yo creo que son, no hacen las cosas que ellos hacen, no dejan las cosas así no más, como si el tiempo, las promesas, las palabras el amor, y todo lo compartido fuera solo un simple recuerdo, como si eso hubiese significado nada, como si hubiese sido toda una mentira.


Y después ni siquiera muestran un poco de remordimiento.


Los seres humanos no somos así.

martes 20 de mayo de 2008

Actualización

Qué podría contar de este tiempo...

Bueno, la pega sigue igual, las cosas con los "viejos" van mejor, ya se me olvidan menos cosas y el estrés sólo se ha reducido a intensos dolores musculares que me dejan casi inmovil... jaja, todo mejora alguna vez no?

Por otro lado, el deptito ya esta armado, ahora queda lo terrible...pagar.

Ya tengo una amiga... es del sur ella, obvio, aunque también hay personas de acá que estimo, pero nunca la confianza como para invitarlos al lugar donde vivo, no mi hogar, pues no olvido que mi hogar esta en Conce.

Conce que parece que está bajo el agua, pero por supuesto acá nadie sabe, que si no se inunda Santiago o llueve acá, el resto del país vale hongis, a excepción de Chaitén obvio, sirve para hacer campaña.

En fin... hace poco fue el día de la Enfermera, mi primer día como profesional :), nice, lo pasé re bien, yo tomando juguito y las enfermeras viejas dele pisco sour, jaja, tan sanita yo.

Bueno, lo pasé re bien, me reí mucho.

Sin embargo, a pesar de que las cosas mejoran, ahhhhhh... me siento solita, ta lindo el depto, ta rica la cama, pero estoy sola no hay mucho con quien compartir.

Pero me da susto también, no lo niego, me he llevado demasiadas sorpresas, no quiero tener más desilusiones, no quiero ver mi pequeño mundo en peligro, ¿qué difícil no?

Bueno, nada más que contar por ahora, quiero ir a Conce, fuí para mi cumple, hace menos de un mes... pero lo extraño, me hace falta la familia...

bueh, sigo siendo una sureña en esta enorme cuidad.

miércoles 26 de marzo de 2008

Como pez fuera del agua... ¿O cómo camaleón camuflado?




Hola Hola lindo blog. Tanto tiempo sin venir a verte. Tantas cosas que contar.



Llevo dos meses acá en la Selva, en la Ciudad de la Furia, he viajado dos veces a mi Conce querido, me ha venido a ver mi madre, pero ahora estoy de nuevo solita acá. Qué rara sensación.


Después de casi dos meses trabajados, múltiples problemas gastrointestinales gracias a la dulce aguita que toman estos santiaguinos...(Por Dios que mala la weá!!!), por fin me hago el tiempo de actualizar esta cosa y darme una vueltecitas por otros blogs amigos.


Qué puedo contar... mi trabajo es lindo, a pesar del tipo de pacientes que hay ahí, osea graves graves graves.... somos centro de refencia nacional, nos llegan pacientes desde la primera a la última región, máquinas que suenan por todos lados, los bip bip bip, tatata... Al final te das cuenta que todo se hace una costumbre, a veces las máquinas suenan y pasan largos minutos hasta que alguien se voltea a verlas. Todo se vuelve rutina.


Para llegar al trabajo, paso a través de tres comunas, es tan agotador. Debo decirlo, los santiaguinos son tan rotos... pucha es un poco dificil decirlo, pero como cambia la cosa de Plaza Italia parriba. Yo estoy viviendo pabajo, y lo digo porque lo veo, puede ir una viejita con paro cardíaco o una mujer pariendo, y las personas que van sentadas en el asiento naranjo, van como si nada. Es cierto todos nos cansamos, pero osea!.


Con respecto a mí, sueño a diario con vivir sola, quiero mi espacio, mis cosas... obviamente, me siento más sola que nunca, vivo con dos personas, pero cada una con un caracter muy especial, con quien más converso es con mi madre por teléfono, y eso que vivo con dos personas sanas, pero de un humor "especial", a veces llego y sólo encuentro monosilabos de respuesta de una de esas personas, y al otro hay días en que ni lo veo.


Extraño mucho la comunicación y la sociabilización con las demás personas, extraño ser yo misma, hablando de esa forma especial y reirme tanto como yo lo hago a diario, ni en casa ni en la pega soy yo. A veces siento que me ahogo.


Ni hablar de la pega, mis colegas y sus caracteres de mierda y sus procesos cerebrales lunáticos, merecen una entrada a parte, claro que no son todos iguales.


Me hace falta más que nunca mi familia, y me encantaría estar con alguien, extraño abrazar y que me abracen, extraño querer y amar, extraño hacer cariño y extraño salir con alguien, sobre todo extraño la buena compañia, una buena conversación, un buen abrazo y un mejor beso.


Bueno hasta aquí la actualización, nos vemos una próxima, esta vez no dejaré pasar tanto tiempo. Lo prometo.



martes 22 de enero de 2008

Mucho que contar y muy poco tiempo


Mucho tiempo sin actualizar. Es que ha pasado tanto!!!


Bueno, dicen que el futuro es algo que molesta y nunca llega, pero he descubierto que mi futuro ha llegado, y con muy buenas noticias.


Finalmente y como yo quería, me voy a Santiago, me di el lujo de rechazar 4 puestos en el Hospital FACH, el DIPRECA, el Hospital Militar y la Clínica Las Condes.


Nada más ni nada menos.


Entrevistas largas, eternas, test sicológicos, horas de espera, pero finalmente querían a esta Polita trabajando con ellos.


Pero me quedé en el lugar que más me cautivó, sobre todo por lo que aprenderé y por el enorme desafío que me significa: el Instituto de Neurocirugía, y por si fuera poco, en el servicio de Unidad de Cuidados Intensivos, la UCI.


No niego en lo absoluto que estoy con un susto tremendo, el sólo hecho de empezar a trabajar, ya es un evento estresante, conocer gente nueva y, más aún, trabajar en uno de los servicios mas peluos de un Hospital, la UCI, y más encima, no una cualquiera, sino que una Neuroquirúrgica.


Shit!!!!!


Con respecto a donde me quedaré es algo que también ya está decidido, por el momento no podré hacer fiestas (ella la fiestera...) pero estaré bien y segura y cerca de mi lugar de trabajo.


Por ahora todo es locura, arreglando cosas e intentando tomar algún día libre, para descansar.


Más tarde que temprano, vendrá actualización nueva. Veremos como me va en mi primer día de trabajo.


-. Cambio y fuera .-

sábado 22 de diciembre de 2007

Navidad, Navidad




Época un tanto compleja.

Se vive con harto entusiasmo, a veces también con pena por muchas situaciones, también con agobio por querer comprar algo mejor cada vez y no tener el presupuesto, tantas emociones diferentes, como diferentes personas tiene este mundo.

Siempre la Navidad me ha causado distintas emociones.

Por un lado, la alegría que se vive en el ambiente, los Viejitos Pascueros, la música, el brillo en los ojos de los niños al ver sus regalitos, el infaltable paseo que realizo con algún primo todos los años por las plazas de mi Chiguayantito, para salir a buscar al Viejito, la mesa puesta de forma especial, todos vestidos más bonitos, etc etc.

Y por otro lado, siempre me ha provocado esta fecha algo especial por los niños. Pero por esos niños que ni siquiera sueñan que el Viejito Pascuero pasará por sus casas, por esos niños que quizás ni tengan casa, que en vez de brillo en sus ojitos, a su corta edad, sólo puedes ver una pena profunda.

Hoy día, venía de almorzar algo en uno de mis locales preferidos con mi Má, luego de terminar de comprar los últimos regalitos que nos faltaban.
Íbamos de vuelta a casa cuando en pleno centro de Concepción, con muchísimo calor, veo a un niñito de no más de 5 años, sentadito en la vitrina de LAN.
Lo miré, siempre ando pendiente de los niños pequeños, si están perdidos o cualquier cosa, entonces me fijé que tenía de estas tarjetitas que se le ponen a los regalitos, las típicas "Para De"... bueno y como se me apretó el corazoncito, retrocedí a comprarle uno de sus productos.
(Por si acaso, tengo tarjetitas de esas, hasta la Navidad del 2010, siempre las venden niños :( )

No sé que me pasó, pero no pude aguantar las lágrimas... tan chiquitito él, se puso de pie, abrió su bolsita y me entregó las tarjetitas, mientras mi Má le preguntaba si estaba solito. Él respondió que su Má estaba al frente, y ví a una mujer con otro pequeñito en sus brazos vendiendo algo que no pude ver.

Este chiquitito andaba con su ropa limpiecita, él también se veía aseado y más encima era bonito, tan pequeñito.

Y yo, lo miraba y me corrían las lágrimas, no podía ni hablar... me dió mezcla de rabia y pena, me sentí... weona, como la mierda honestamente. 5 años con cuea tenía este bebé y ya andaba trabajando.

Todo ese episodio me dió para pensar.

Yo que adoro la Pediatría, amo a los niños, los encuentro fascinantes, son tan especiales, tan ingenuos, tan inocentes... Hoy me cuestioné si podré verlos sufrir.

Si podré ver a un bebé en su cuna que me grite "Tía Tía" para que lo tome en brazos, si podré pincharlos y ponerles sueros, que los mejorarán, pero que en el momento les dolerá, si podré ver sus caritas sufrientes cuando no se sientan bien, si luego del turno podré irme a casa tranquila, si podré ser lo suficientemente fuerte para no llorar, cada vez que vea a un niño sufrir.

Después de todo, yo veré niños enfermos, pues soy Enfermera porque me gusta cuidar.

Y aquí estoy con el corazoncito apretado todavía, cuestionándome y pidiendo, rogando por ser fuerte y valiente y seguir mi sueño: trabajar con niños, hacer su estadia en un Hospital lo mejor posible, y colaborar en su completa recuperación.